Por dar algunas ideas, en el recuerdo están clásicos del tipo:
-Eso es carne y no le que mi madre echa en el puchero.
-Si me dejaras te hacía un traje de saliva.
-Ven aquí que te voy a dar un navajazo de carne.
Jornada de reflexión para miles de mujeres que en este país se ejercitan en el deporte de las chanclas.